Iniciar el procedimiento de desahucio pronto es fundamental para evitar que la deuda siga creciendo y recuperar la vivienda lo antes posible.
El desahucio es el procedimiento judicial que permite al propietario recuperar su vivienda cuando existe impago del alquiler o una ocupación sin título legal. Se trata de un proceso regulado que busca equilibrar el derecho a la propiedad con la protección de los ocupantes, aunque en la práctica suele estar marcado por plazos y trámites complejos.
Antes de acudir al juzgado, la normativa actual exige intentar una solución extrajudicial mediante un Mecanismo Adecuado de Solución de Controversias (MASC), como la mediación o la conciliación.
Este paso tiene dos efectos principales: